Hola.
No me fijé desde cuándo no escribo; solo vine a decir que el 2014 fue un año de MIERDA y que necesito que YA empiece el 2015, aunque sé que faltan 10 días aprox (estoy de vacaciones, sori si no sé en qué día vivo).
Este año me pasaron 39480235839507489 cosas malas, cosas horribles, cosas del orto y cosas que la concha del mundo. Pero también un parcito de cosas buenas, como disfrutar un poquito de la carrera que elegí, la gente linda que conocí en el taller de Improvisación y las juntadas con mis amigas, por más que las haya visto como 3 veces nomás.
Dejé la psicóloga asegurándome a mí misma que no necesitaba que me choreen la guita casi a mano armada para solucionar las pelotudeces que me pasan, y resulta que termino el año en un estado de cuasi-depresión galopante. Bueno, TAN mal no estoy, me gusta exagerar.
Pero siempre tuve la impresión de que los años pares nunca me juegan a favor (no, no estoy loca. Creo que hasta ahora mis mejores años fueron el 2011 y el 2013 en muchos aspectos, y justamente el 2010 y el 2012 me cachetearon hasta la muerte, más o menos), así que...
2015, ¡te espero con los brazo abiertos!
Y no te hagás el gil, traeme un novio ;)
.~ Con los pies en la tierra y los ojos en el cielo ~.
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martes, 23 de diciembre de 2014
lunes, 9 de enero de 2012
Vacaciones.
Tan ansiadas, tan soñadas... Ya están acá y no estoy disfrutando un carajo.Acabo de volver de estar una semana en Mar de las Pampas con mi papá (bosque y playa, una combinación asquerosamente horrible en mi opinión) y ya hace 40°. No sé si volverme con las arañas pollito al bosque o pegarme un real tiro en la frente. O no hacer nada, que es lo que en general hago.¿Pero qué pasa? NO PUEDO NO HACER NADA. ¿Por qué? PORQUE TENGO UN EXAMEN DE INGRESO MÁS DIFÍCIL QUE LA MIERDA QUE SE ME VIENE ENCIMA EN FEBRERO. ¿Y qué hago yo al respecto? NADA.Tengo que terminar tres libros de práctica de inglés y estudiarme unas 200 fotocopias con definiciones de dicionario y tipos de textos para el 1° DE FEBRERO. ¿Y qué estoy haciendo? NADA.Sinceramente admiro a los chaboncitos que se la rascan sin culpa ni descanso durante el año y después les chupa un huevo si aprueban las materias o no. Los admiro. Yo no puedo mirar para otro lado sabiendo que no estoy haciendo lo que tendría que hacer, y que encima es para mi propio bien.Así que ahora estoy acá, escribiendo esto mientras me cago de calor, conciente de que me quejo de que no hago nada y, justamente, no hago nada para cambiar las cosas. Básicamente, soy una pelotuda.El 15 de enero me voy a Córdoba y vuelvo el 1° a la madrugada, y a las 14hs ya tengo el curso. ¿Y qué hace la pelotuda? Llora porque tiene poco más de 15 días pero no se pone a estudiar. Y bueno, así me va a ir, y después me voy a deprimir MAL porque no entré al Lenguas y me voy a volver una gorda fofa por quedarme en mi casa forever y no ver la luz nunca más.Bue, me fui al carajo. Pero la idea se entiende.Me vivo diciendo "terminaste el colegio, ya está, no sos más una pendeja, comportate acorde a tus 18 años, por favor" (sí, me lo tengo que pedir por favor) pero es más fuerte que yo. Tengo que asumir que ya no me voy a poder rascar como lo hacía antes, que voy a tener un quilombo importante todos los días y que me tengo que empezar a arreglar SOLA.Pero creo que lo de sola no lo voy a poder soportar por mucho u.uEn fin, ahora la pelotuda se va a comprar y a seguir pelotudeando.
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martes, 13 de septiembre de 2011
Colgué.
Claramente. La historia de mi vida en todos estos últimos meses. Simplemente colgué. Colgué de vivir.
Para resumir mi vida mientras abandoné mi vía de escape n° 1:
a) Me fui de vacaciones a Santa Teresita con la familia, aprendí a usar los lentes de contacto todos los días, mejoré mi aspecto y me visto un toque más acorde a mi edad, y la pasé bien y descansé bastante :)
b) Empecé mi último año de secundaria. Me dijeron que no hacés nada, que es todo fiesta. Mentira *inserte meme aquí* Básicamente nos dan con un caño. Y siempre es el mismo speech de que "aunque sea el último año nos tienen que preparar para el año que viene, que no va a ser lo mismo; todo lo que hacen acá multiplíquenlo por 10" y bla bla. Más allá de eso, no hacemos nada igual, nos vivimos copiando, nos matamos de risa y por lo menos hablo por mí cuando digo que no tengo ninguna baja y mi boletín está sano :D Y BARILOCHE ♥ Dios, lo que fue eso. No hay palabras para describir lo genial que fue ese viaje, que gracias a Dios lo pude compartir con la mayoría de mis amigos ♥ Y voy a seguir poniendo corazoncitos ♥ Pero lamentablemente eso ahora es sólo un buen recuerdo que va a permanecer grabado en mi memoria, porque agosto ya pasó, estamos en septiembre y eso significa cierre de trimestres, y la puta que me parió. No hace falta aclarar que no estudié un carajo, y bue, supongo que bajé algunas, pero nada de qué preocuparse. Hay que ver qué nos depara el último trimestre... y las integradoras *se esconde abajo de la mesa*.
c) First Certificate of English: mi meta para ese año. Saqué 130/160 en el de prueba *llora de felicidad*. Me asombré de mí misma, incluso pensé que me había ido muy mal, y me terminaron felicitando todos. Estoy tan feliz *-* Si saco de B para arriba (déjenme soñar) voy a ser una de las personas más felices sobre la faz de la Tierra. El problema es que es en diciembre, y no estoy estudiando mucho que digamos... Aunque sé que cuando se acerque la fecha voy a apoyar el culo en la silla a lo loco. Mal.
d) Traductorado de Inglés en el Lenguas Vivas: mi meta para el año que viene. Sí, ya dije en otra entrada que decidí que quiero eso para mi vida (más o menos). El tema es que ya se vienen las inscripciones, y eso significa exámenes, y eso significa la puta que me parió. Tengo alto cagaso, y al mismo tiempo no, porque generalmente actúo bien bajo presión. La cagada es que en este caso se le agrega un examen de Castellano. Obviamente sé que no me va a costar demasiado, más que nada por el tema de la ortografía y la gramática (se puede observar claramente, hò nnoò?!?!??) , el tema es todo lo demás. Siempre me llevé Lengua de arriba, era algo que me salía como respirar, una boludez, nada. Ahora me voy a tener que poner a estudiar en serio, y en realidad no me gustan todas esas cosas. Nunca me gustó Lengua, y onda que me quiero matar un poquito. Pero por otro lado sé que siempre va a haber una materia que odies con toda tu alma y corazón, y bueno, me tocarán algunas de Castellano, pero si eso me va a llevar a hacer lo que me gusta, bienvenido sea :) (Espero poder seguir pensando así los próximos 4 años.)
e) Empecé teatro ♥ En realidad es Comedia Musical, pero tiene canto, teatro y baile (más o menos). Lo amo, me encanta y cada vez me convenzo más de que eso quiero hacer. A ver si consigo meterme en algún lado *-* (Yo me entiendo, nou problem.) Y además dejé Aeróbica por Hip Hop. Es genial, me encanta esa onda y aunque no me salga tan bien, quiero seguir y seguir mejorando, porque bailar es algo que AMO con todo mi ser.
f) Falta exactamente una semana para mi cumpleaños. Sí, hola legalidad, chau rompedura de pelotas por parte de padres. Sinceramente ya me cansé, así que estoy esperando el martes 20 con muchas ganas, porque a la primera agarro mis cositas y nos vimos en Disney ;) (Me saltó lo rocho de adentro, perdón.) Más allá de eso, siempre me gustaron mis cumpleaños (MIS), así que quiero quiero quiero quiero quiero quiero quiero 20 de septiembre :D No sé si voy a hacer algo todavía, pero sé que va a ser un buen día, te lo digo yo ♪
g) Se está haciendo largo el asunto. Y eso, que abandono y cuelgo. Tengo varios problemitas en la cabecita, y me encanta no ser normal, pero creo que se me está yendo de las manos. Juas.
Y bueno, eso es más o menos lo que anda pasando por mi cabeza últimamente (osea, lo que me acuerdo en este momento.)
Siempre lo digo y no lo cumplo, pero voy a tratar de escribir más seguido, lo necesito. Recién leí una entrada del año pasado puteando al profesor de Turismo por el trabajo sobre Sudáfrica, y me cagué de risa, pero descargué un montón u.u (Igual ahora es el profe que quiero que me entregue el diploma ♥)
Además de todo esto, estoy tomándome la vida con un poco más de Pepsi Max, como diría una de mis queridas amigas (osea, paz y amor for everyone) y me doy cuenta de que si hubiera empezado así antes las cosas serían un poquiiiiito distintas...
Bueno, para finalizar quiero contar que estoy aprendiendo a manejar, y me encanta :D Tanto como pensé que me iba a gustar *-* Y me volví a cortar el pelo que me costó tanto que creciera lindo y parejo, y me quiero matar un toque, pero por lo menos mi pelo crece rápido. Creo que para Navidad ya lo voy a tener lindo, lástima que está mi cumpleaños en el medio -.-
Me despido contando que se estrena la tercera temporada de Glee el día de mi cumpleaños, y me alegraron la vida, chau.
Danula.
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jueves, 15 de julio de 2010
Depresión mode: ON (I'm back.)
Sí, señores, es algo que no se podía seguir evitando. La verdadera Daniela volvió de sus laaaaargas vacaciones, y volvió para quedarse.
No sé por qué digo que volví a ser yo misma... ¿Cambié alguna vez? Para mí sí, por eso creo que estoy de vuelta.
No puedo precisar exactamente cuándo cambié, qué cambié o por qué cambié, pero lo hice, y parece que todo eso (no sé si llamarlo "esfuerzo") se fue a la mierda.
Capaz me di cuenta de que la razón de haber cambiado no lo ameritaba; o tal vez funcionó un momento y después me di cuenta de que esa no era yo. Pero todos los caminos conducen a Roma: soy yo otra vez.
Otra cosa que no puedo entender (sí, ni yo misma me entiendo) es cómo era antes, o sea, cómo soy ahora, ni qué diferencias hay entre antes y después. Capaz tiene que ver con el hecho de que por un tiempo me sentí optimista, yo que soy la persona más pesimista sobre la faz de la tierra, y me di cuenta de que es al pedo porque muchas veces el optimismo te lo tenés que meter en el orto y cagarte por boluda por esperar lo mejor (gente, me estoy descargando, no pretendan que tire flores (?).
Algunos (si es que alguien lee esto...) se preguntarán qué esperaba que hizo que me sienta así ahora. Sería muy superficial y... adolescentoso si digo que tiene que ver con el amor, así que dejémoslo en que tiene que ver con mi vida en general, con todos y cada uno de los aspectos. Sí, mi vida vuelve a ser una mierda.
Me encantaría descargarme por completo y dejar todos mis problemas acá, pero sería un post interminable, pesado y que no llevaría a nada. Sin embargo, tengo que sacar lo más importante.
Mi familia: me siento Suiza, entre mi hermano y mi mamá, entre mi cabeza que me dice "mandalo bien a la mierda" y mi papá. Jodido.
Lo peor es que estuve considerando seriamente la idea de irme de mi casa, y es TAN tentadora... Pero me da lástima dejar a Sebi con la rompebolas de mi vieja que seguro que por tener un hijo menos en la casa se empeña más con el otro. Me tiene HARTA, ya no sé qué hacer. ¿No se supone que si me da la vida me tiene que dejar vivirla? Para controlarme todo el tiempo se la hubiera quedado ella.
Después esta el IDIOTA de mi viejo, que se cree que porque soy su única hija mujer soy una tarada y nunca me va a poder entender y bla bla... Ya sé que prefiere a los otros dos y a la vaca de la novia, pero yo también existo, y también tengo sentimientos que pueden ser heridos. SOY UNA PERSONA, ¿OK?
Siempre trato de dar lo mejor de mí, pero siento que siempre quieren más y más, como si me quisieran exprimir. No puedo todo, no soy perfecta, NADIE ES PERFECTO. Me costó entenderlo, es verdad, pero si yo pude, YO, todos tendrían.
A veces siento que me sobrepasa todo, que voy a explotar en cualquier momento, y siento que no va a ser nada bueno. Trato de pensar antes de actuar, de ver qué es mejor decir y qué es mejor callar, pero no siempre se puede. Y cuando digo algo me cagan a pedos, y cuando no lo digo también... ¿En qué quedamos, entonces? En nada, soy una MIERDA. O eso siento que soy para los demás. Todo el tiempo quejándose de lo que hago o dejo de hacer, estoy HARTA. ¿Qué les pasa a todos conmigo? No me gusta que me recriminen cosas, menos que me den sermones. Me gustan las cosas DE FRENTE, decime qué te pasa o cerrá el orto y andate a joder a otro lado. Pero estoy segura de que si cada uno me dijera todo en la cara, la fila sería interminable. Y no, no es porque me crea re importante y que tengo a todos atrás mío, sino por que sé que tengo mis defectos y que siempre va a haber alguno al que no le vaya cómo soy, y no los culpo, la verdad es que soy muy difícil. Pero si hay algo que ODIO es que me BOLUDEEN. Así me siento: boludeada por TODOS. ¿Tan idiota soy? ¿Tan manipulable parezco? Dale, contate otro.
También siento que mi vida no va ni para atrás ni para adelante. No sé qué carajo hacer de mi vida, y siento la espada colgando sobre mi cabeza (?) porque me queda un año y medio nada más, aunque en realidad tendría que tenerlo decidido, o por lo menos este año. Todo el mundo me dice que decida antes del viaje de egresados porque después es la joda loca, que todos los que no saben qué van a hacer después de Bariloche son los típicos que después terminan trabajando en McDonald's para siempre o que se van de remiseros, o se quedan sin hacer nada (exactas palabras). Me siento así, una inservible, un aborto de la naturaleza, como diría Miranda xD Y no sé por qué me río si no es nada gracioso, pero a veces hace bien reírse un poco de uno mismo. Nada que ver con el contexto.
Por eso siento que involucioné. Sí, ésa es la palabra: involucionar. Porque en vez de ir para adelante, de mejorar, voy para atrás y vuelvo al principio. Vuelvo a ser la Daniela disconforme con todo, la agresiva, la contestadora, la loquita antisocial. Eso, antisocial, porque sinceramente ya no me dan ni ganas de salir a la calle y verle la cara a la gente (y es aparte del frío -.-). No me gusta sonar como una emo reprimida, pero siento que el mundo ya no me necesita.
Siempre me gustó pensar que Dios me puso acá por algo, que me quedo acá porque a alguien le importo, que alguien me quiere... Y ahora odio pensar en la idea de que no, que si alguien me ve es simplemente porque estoy ahí y no porque de verdad quieren que esté. Porque si hay algo que siento todo el tiempo es que es lo mismo si estoy o no. ¿Esta Daniela? ¿Sí? Bueno, esto. ¿No? Bueno, esto también. Así.
¿Qué más me queda? ¿Ver a un psicólogo? No, gracias, paso.
Así que ahora soy la pesimista de siempre. ¿Y qué cosa peor que una pesimista bipolar deprimida? Ja.
Mundo, conmigo perdiste.
No sé por qué digo que volví a ser yo misma... ¿Cambié alguna vez? Para mí sí, por eso creo que estoy de vuelta.
No puedo precisar exactamente cuándo cambié, qué cambié o por qué cambié, pero lo hice, y parece que todo eso (no sé si llamarlo "esfuerzo") se fue a la mierda.
Capaz me di cuenta de que la razón de haber cambiado no lo ameritaba; o tal vez funcionó un momento y después me di cuenta de que esa no era yo. Pero todos los caminos conducen a Roma: soy yo otra vez.
Otra cosa que no puedo entender (sí, ni yo misma me entiendo) es cómo era antes, o sea, cómo soy ahora, ni qué diferencias hay entre antes y después. Capaz tiene que ver con el hecho de que por un tiempo me sentí optimista, yo que soy la persona más pesimista sobre la faz de la tierra, y me di cuenta de que es al pedo porque muchas veces el optimismo te lo tenés que meter en el orto y cagarte por boluda por esperar lo mejor (gente, me estoy descargando, no pretendan que tire flores (?).
Algunos (si es que alguien lee esto...) se preguntarán qué esperaba que hizo que me sienta así ahora. Sería muy superficial y... adolescentoso si digo que tiene que ver con el amor, así que dejémoslo en que tiene que ver con mi vida en general, con todos y cada uno de los aspectos. Sí, mi vida vuelve a ser una mierda.
Me encantaría descargarme por completo y dejar todos mis problemas acá, pero sería un post interminable, pesado y que no llevaría a nada. Sin embargo, tengo que sacar lo más importante.
Mi familia: me siento Suiza, entre mi hermano y mi mamá, entre mi cabeza que me dice "mandalo bien a la mierda" y mi papá. Jodido.
Lo peor es que estuve considerando seriamente la idea de irme de mi casa, y es TAN tentadora... Pero me da lástima dejar a Sebi con la rompebolas de mi vieja que seguro que por tener un hijo menos en la casa se empeña más con el otro. Me tiene HARTA, ya no sé qué hacer. ¿No se supone que si me da la vida me tiene que dejar vivirla? Para controlarme todo el tiempo se la hubiera quedado ella.
Después esta el IDIOTA de mi viejo, que se cree que porque soy su única hija mujer soy una tarada y nunca me va a poder entender y bla bla... Ya sé que prefiere a los otros dos y a la vaca de la novia, pero yo también existo, y también tengo sentimientos que pueden ser heridos. SOY UNA PERSONA, ¿OK?
Siempre trato de dar lo mejor de mí, pero siento que siempre quieren más y más, como si me quisieran exprimir. No puedo todo, no soy perfecta, NADIE ES PERFECTO. Me costó entenderlo, es verdad, pero si yo pude, YO, todos tendrían.
A veces siento que me sobrepasa todo, que voy a explotar en cualquier momento, y siento que no va a ser nada bueno. Trato de pensar antes de actuar, de ver qué es mejor decir y qué es mejor callar, pero no siempre se puede. Y cuando digo algo me cagan a pedos, y cuando no lo digo también... ¿En qué quedamos, entonces? En nada, soy una MIERDA. O eso siento que soy para los demás. Todo el tiempo quejándose de lo que hago o dejo de hacer, estoy HARTA. ¿Qué les pasa a todos conmigo? No me gusta que me recriminen cosas, menos que me den sermones. Me gustan las cosas DE FRENTE, decime qué te pasa o cerrá el orto y andate a joder a otro lado. Pero estoy segura de que si cada uno me dijera todo en la cara, la fila sería interminable. Y no, no es porque me crea re importante y que tengo a todos atrás mío, sino por que sé que tengo mis defectos y que siempre va a haber alguno al que no le vaya cómo soy, y no los culpo, la verdad es que soy muy difícil. Pero si hay algo que ODIO es que me BOLUDEEN. Así me siento: boludeada por TODOS. ¿Tan idiota soy? ¿Tan manipulable parezco? Dale, contate otro.
También siento que mi vida no va ni para atrás ni para adelante. No sé qué carajo hacer de mi vida, y siento la espada colgando sobre mi cabeza (?) porque me queda un año y medio nada más, aunque en realidad tendría que tenerlo decidido, o por lo menos este año. Todo el mundo me dice que decida antes del viaje de egresados porque después es la joda loca, que todos los que no saben qué van a hacer después de Bariloche son los típicos que después terminan trabajando en McDonald's para siempre o que se van de remiseros, o se quedan sin hacer nada (exactas palabras). Me siento así, una inservible, un aborto de la naturaleza, como diría Miranda xD Y no sé por qué me río si no es nada gracioso, pero a veces hace bien reírse un poco de uno mismo. Nada que ver con el contexto.
Por eso siento que involucioné. Sí, ésa es la palabra: involucionar. Porque en vez de ir para adelante, de mejorar, voy para atrás y vuelvo al principio. Vuelvo a ser la Daniela disconforme con todo, la agresiva, la contestadora, la loquita antisocial. Eso, antisocial, porque sinceramente ya no me dan ni ganas de salir a la calle y verle la cara a la gente (y es aparte del frío -.-). No me gusta sonar como una emo reprimida, pero siento que el mundo ya no me necesita.
Siempre me gustó pensar que Dios me puso acá por algo, que me quedo acá porque a alguien le importo, que alguien me quiere... Y ahora odio pensar en la idea de que no, que si alguien me ve es simplemente porque estoy ahí y no porque de verdad quieren que esté. Porque si hay algo que siento todo el tiempo es que es lo mismo si estoy o no. ¿Esta Daniela? ¿Sí? Bueno, esto. ¿No? Bueno, esto también. Así.
¿Qué más me queda? ¿Ver a un psicólogo? No, gracias, paso.
Así que ahora soy la pesimista de siempre. ¿Y qué cosa peor que una pesimista bipolar deprimida? Ja.
Mundo, conmigo perdiste.
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sábado, 19 de septiembre de 2009
No entiendo a la gente grande.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque tapa la luz del sol.
Quita las flores a las plantas para dejarlas marchitar en un jarrón.
Y enjaula a los pajaritos.
Porque ha pintado todas las cosas de color gris y ha llenado el cielo de antenas y chimeneas.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque se creen importantes por el solo hecho de ser grandes.
Porque no me dejan caminar descalzo ni chapotear en la lluvia.
Porque me compran juguetes y no quieren que los use para que
no se rompan.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque le han puesto nombre difícil a todas las cosas sencillas.
Porque se pegan entre ellos o se pasan la vida discutiendo.
Porque quieren tener empleos importantes… y viven sentados
en una silla.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque me hacen decir versitos que no entiendo.
Porque me obligan a besar a la gente que no conozco.
Porque están siempre muy apurados y nunca tienen tiempo de
contestar una pregunta o de contar un cuento.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque no les gusta sentarse en el cordón de la vereda.
Porque no sienten el placer de perder el tiempo mirando
alrededor y son incapaces de dar vueltas en un carrusel.
Porque cuando me porto mal me amenazan con ponerme una inyección.
Y cuando me enfermo me dicen que una inyección me va a hacer bien.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque quieren que coma con horarios… y no cuando tengo hambre.
Porque cuando pregunto algo, me contestan que soy muy chico…
Y cuando pido un chupete me dicen que soy un grandulón.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque siempre se hacen los lindos o los serios.
Porque dicen mentiras y ellos mismos se las creen.
Porque cada vez que me mienten me doy cuenta y sufro mucho.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque me dicen miedoso y ellos me hablaron de cucos y fantasmas.
Porque me piden que sea bueno y me regalan para jugar revólveres,
dardos, flechas y escopetas de aire comprimido.
Porque han llenado la casa de cristales, porcelanas y cosas que se
rompen y ahora resulta que no puedo tocar todo lo que veo.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque perdieron las ganas de correr y saltar.
Porque olvidaron esas cosas que tanto les gustaban de chicos.
Porque antes de reírse siempre le piden permiso al reloj.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque cuando hago algo malo me dicen "no te quiero más",
y yo tengo mucho miedo que me dejen de querer en serio.
Lo encontré por ahí y me gustó... Es más o menos lo que pienso xD
Sí, a tres horas de cumplir años... y no, no quiero convertirme en eso que dice ahí.
Porque tapa la luz del sol.
Quita las flores a las plantas para dejarlas marchitar en un jarrón.
Y enjaula a los pajaritos.
Porque ha pintado todas las cosas de color gris y ha llenado el cielo de antenas y chimeneas.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque se creen importantes por el solo hecho de ser grandes.
Porque no me dejan caminar descalzo ni chapotear en la lluvia.
Porque me compran juguetes y no quieren que los use para que
no se rompan.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque le han puesto nombre difícil a todas las cosas sencillas.
Porque se pegan entre ellos o se pasan la vida discutiendo.
Porque quieren tener empleos importantes… y viven sentados
en una silla.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque me hacen decir versitos que no entiendo.
Porque me obligan a besar a la gente que no conozco.
Porque están siempre muy apurados y nunca tienen tiempo de
contestar una pregunta o de contar un cuento.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque no les gusta sentarse en el cordón de la vereda.
Porque no sienten el placer de perder el tiempo mirando
alrededor y son incapaces de dar vueltas en un carrusel.
Porque cuando me porto mal me amenazan con ponerme una inyección.
Y cuando me enfermo me dicen que una inyección me va a hacer bien.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque quieren que coma con horarios… y no cuando tengo hambre.
Porque cuando pregunto algo, me contestan que soy muy chico…
Y cuando pido un chupete me dicen que soy un grandulón.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque siempre se hacen los lindos o los serios.
Porque dicen mentiras y ellos mismos se las creen.
Porque cada vez que me mienten me doy cuenta y sufro mucho.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque me dicen miedoso y ellos me hablaron de cucos y fantasmas.
Porque me piden que sea bueno y me regalan para jugar revólveres,
dardos, flechas y escopetas de aire comprimido.
Porque han llenado la casa de cristales, porcelanas y cosas que se
rompen y ahora resulta que no puedo tocar todo lo que veo.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque perdieron las ganas de correr y saltar.
Porque olvidaron esas cosas que tanto les gustaban de chicos.
Porque antes de reírse siempre le piden permiso al reloj.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque cuando hago algo malo me dicen "no te quiero más",
y yo tengo mucho miedo que me dejen de querer en serio.
Lo encontré por ahí y me gustó... Es más o menos lo que pienso xD
Sí, a tres horas de cumplir años... y no, no quiero convertirme en eso que dice ahí.
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viernes, 14 de agosto de 2009
¿Qué vas a desear hoy?
¿Es lo mismo nunca haber tenido a nadie que haberlo tenido y haberlo perdido? Son muchos los que pueden pensar que no.
Melancolía y nostalgia... qué diferente se escribe y qué parecido suena. Hace poco aprendí el significado de estas dos palabras.
Melancolía es desear o esperar algo que nunca tuvimos, mientras que nostalgia es desear o recordar algo del pasado, de lo que estamos seguros que vivimos, extrañamos y queremos volver a ver. Se puede tener nostalgia de un juguete de la infancia, personas, momentos, lugares...
¿Pero y la melancolía? Estoy segura de que no queremos lo mismo todo el tiempo. ¿Cómo podemos definir exactamente qué es lo que queremos realmente para nosotros? ¿Es lo que queremos lo que necesitamos? Y eso que queremos, ¿nos haría bien tenerlo?
Algunos aseguran conocerse bien y saber qué es lo que quieren, ¿pero no es verdad que a veces una segunda opinión hace bien? ¿Y qué pasa si esa opinión es contraria a lo que queremos? ¿Seguimos el consejo? Seguro que la mayoría del tiempo no, porque esa melancolía nos vuelve ciegos, nos deja ver solamente eso que queremos ver, y por ambiciosos, por melancólicos, terminamos heridos y sufriendo al darnos cuenta de que eso que deseábamos con tantas ansias no era más que otro truco para que volvamos a sufrir. Y ahí es cuando aparece la nostalgia.
Qué ironía, ¿no? Así de rápido vino, y así de rápido se fue.
De melancolía pasó a nostalgia. En un segundo todo lo que pensaste que te iba a hacer bien te destruyó completamente.
Bueno, esto lo escribí hace un tiempo, filosofeando un día antes de irme a dormir (sí, ese es mi ÚNICO horario filosófico xD).
Espero que a los pocos gatos locos (?) que lo lean les guste ^^
Melancolía y nostalgia... qué diferente se escribe y qué parecido suena. Hace poco aprendí el significado de estas dos palabras.
Melancolía es desear o esperar algo que nunca tuvimos, mientras que nostalgia es desear o recordar algo del pasado, de lo que estamos seguros que vivimos, extrañamos y queremos volver a ver. Se puede tener nostalgia de un juguete de la infancia, personas, momentos, lugares...
¿Pero y la melancolía? Estoy segura de que no queremos lo mismo todo el tiempo. ¿Cómo podemos definir exactamente qué es lo que queremos realmente para nosotros? ¿Es lo que queremos lo que necesitamos? Y eso que queremos, ¿nos haría bien tenerlo?
Algunos aseguran conocerse bien y saber qué es lo que quieren, ¿pero no es verdad que a veces una segunda opinión hace bien? ¿Y qué pasa si esa opinión es contraria a lo que queremos? ¿Seguimos el consejo? Seguro que la mayoría del tiempo no, porque esa melancolía nos vuelve ciegos, nos deja ver solamente eso que queremos ver, y por ambiciosos, por melancólicos, terminamos heridos y sufriendo al darnos cuenta de que eso que deseábamos con tantas ansias no era más que otro truco para que volvamos a sufrir. Y ahí es cuando aparece la nostalgia.
Qué ironía, ¿no? Así de rápido vino, y así de rápido se fue.
De melancolía pasó a nostalgia. En un segundo todo lo que pensaste que te iba a hacer bien te destruyó completamente.
Bueno, esto lo escribí hace un tiempo, filosofeando un día antes de irme a dormir (sí, ese es mi ÚNICO horario filosófico xD).
Espero que a los pocos gatos locos (?) que lo lean les guste ^^
Danula :)
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miércoles, 19 de diciembre de 2007
¿Cómo vivir una vida y no perecer en el intento?

Ésa es una pregunta que yo no sé responder...
Hay veces que uno se siente abrumado por la enorme mochila que se debe llevar todos los días, cargada de muchas cosas... Entre ellas: el humor, la personalidad, las alegrías, los miedos, los problemas, los pensamientos, las tareas por hacer... Todo lo que uno tiene y también las cosas que se van agregando día a día. Pero hay veces que esa mochila llega a pesar toneladas, tantas que se nos hace imposible cargarla, y nos vemos obligados a soltarla, quitar las cosas que sobran y volverla a cargar. ¿Que es difícil? ¡Por supuesto que es difícil! Porque en esa mochila llevamos cosas que nadie debe saber, por una razón u otra, y sacar esas cosas y mostrárselas al mundo es difícil. También es difícil aceptar que en esa mochila hay cosas que no nos pertenecen, o que las tenemos de más, y quitarlas cuesta, y mucho, porque si llegaron a esa mochila es por algo. Es por eso que revivo el blog con esta entrada, para intentar quitarme la mochila, sacar las cosas que sobran y que nadie salga perjudicado por eso, ya que para eso es el blog, para desahogarse.
Descubrí que el colegio me llegó a atrapar hasta el punto de convertirse en una prisión, más las clases de inglés. Sentía la presión desde cualquier lado al que mirara, y eso me volvía loca. Me deprimí tanto que en vez de llorar, como hubiera hecho cualquiera, me convencí a mí misma de que podía resolver mis problemas, y lo terminé mandando todo a la más pura mierda. Mis calificaciones bajaron, aún habiendo aprobado todo, y creo que trataba mal a cualquier persona que se me cruzaba. Hasta me trataba mal a mí misma, y terminaba por descubrir que mi ego era mucho más grande de lo que pensaba, lo que por otro lado me hacía sentir más mal todavía. Todo eso por el colegio, cuatro horas al día, algo común para todo el mundo. ¿Es eso normal? No, claro que no. De por sí, yo no soy normal.
Más en el fondo de la mochila encuentro más sensasiones. ¿Frustración? Sí, puede ser una de ellas... También lo pueden ser la presión, la impotencia... Lo peor de todo es que todas estas sensaciones giran alrededor de una sola persona, y eso me molesta. Me molesta que sea exactamente ésa persona, a la que no le puedo decir nada de lo que me pasa por miedo, simplemente, a que se enoje y/o me grite... ¿Quién? Mi papá. Sí, él es el principal responsable de que no pueda disfrutar mis vacaciones tranquila. Y ahora, a una semana de Navidad, lo que más esperaba hace tan sólo un mes, estoy aterrada. No quiero que llegue Navidad, y menos Año Nuevo. ¿Para qué? ¿Para tener regalos? Éso es lo de menos. Acá lo importante es que mi pesadilla empieza el día en que empiece a preparar las valijas para irme. Quince días con mi papá y su novia la vaca... ¿Podré soportarlos sin querer suicidarme? Es un verdadero desafío... Tal vez esos quince días ponga a prueba mi sentido de la supervivencia. Creo que es necesario que me conozca un poco más; tal vez incluso pueda llegar a probar vivir mi vida como alguien independiente, aunque lo creo muy pero que muy difícil... No puedo pretendr que mi propio padre me crea lo suficientemente madura para dejarme sola en casa mientras se van a conocer Bariloche. Tampoco creo que le guste la idea, y me da miedo expresarla en voz alta, pero sé que algún día lo voy a tener que decir si no quiero ahogarme en el lago Nahuel-Huapi para que se dé cuenta de que fui porque no me quedaba otra opción.
En fin, esto es lo que me sale por ahora...
Con la poca suerte que tengo ni siquiera sé si ésto podrá servir para sentirme mejor, pero si alguien lo lee quizá podría mejorar un poco mi estado de ánimo...
Dicho todo lo que, creo, tengo para decir, doy por terminada esta entrada.
Beesos, y gracias, si es que gastaron un poco de su preciado tiempo en leer lo que piensa una loca depresiva de su vida.
Danu*
Hay veces que uno se siente abrumado por la enorme mochila que se debe llevar todos los días, cargada de muchas cosas... Entre ellas: el humor, la personalidad, las alegrías, los miedos, los problemas, los pensamientos, las tareas por hacer... Todo lo que uno tiene y también las cosas que se van agregando día a día. Pero hay veces que esa mochila llega a pesar toneladas, tantas que se nos hace imposible cargarla, y nos vemos obligados a soltarla, quitar las cosas que sobran y volverla a cargar. ¿Que es difícil? ¡Por supuesto que es difícil! Porque en esa mochila llevamos cosas que nadie debe saber, por una razón u otra, y sacar esas cosas y mostrárselas al mundo es difícil. También es difícil aceptar que en esa mochila hay cosas que no nos pertenecen, o que las tenemos de más, y quitarlas cuesta, y mucho, porque si llegaron a esa mochila es por algo. Es por eso que revivo el blog con esta entrada, para intentar quitarme la mochila, sacar las cosas que sobran y que nadie salga perjudicado por eso, ya que para eso es el blog, para desahogarse.
Descubrí que el colegio me llegó a atrapar hasta el punto de convertirse en una prisión, más las clases de inglés. Sentía la presión desde cualquier lado al que mirara, y eso me volvía loca. Me deprimí tanto que en vez de llorar, como hubiera hecho cualquiera, me convencí a mí misma de que podía resolver mis problemas, y lo terminé mandando todo a la más pura mierda. Mis calificaciones bajaron, aún habiendo aprobado todo, y creo que trataba mal a cualquier persona que se me cruzaba. Hasta me trataba mal a mí misma, y terminaba por descubrir que mi ego era mucho más grande de lo que pensaba, lo que por otro lado me hacía sentir más mal todavía. Todo eso por el colegio, cuatro horas al día, algo común para todo el mundo. ¿Es eso normal? No, claro que no. De por sí, yo no soy normal.
Más en el fondo de la mochila encuentro más sensasiones. ¿Frustración? Sí, puede ser una de ellas... También lo pueden ser la presión, la impotencia... Lo peor de todo es que todas estas sensaciones giran alrededor de una sola persona, y eso me molesta. Me molesta que sea exactamente ésa persona, a la que no le puedo decir nada de lo que me pasa por miedo, simplemente, a que se enoje y/o me grite... ¿Quién? Mi papá. Sí, él es el principal responsable de que no pueda disfrutar mis vacaciones tranquila. Y ahora, a una semana de Navidad, lo que más esperaba hace tan sólo un mes, estoy aterrada. No quiero que llegue Navidad, y menos Año Nuevo. ¿Para qué? ¿Para tener regalos? Éso es lo de menos. Acá lo importante es que mi pesadilla empieza el día en que empiece a preparar las valijas para irme. Quince días con mi papá y su novia la vaca... ¿Podré soportarlos sin querer suicidarme? Es un verdadero desafío... Tal vez esos quince días ponga a prueba mi sentido de la supervivencia. Creo que es necesario que me conozca un poco más; tal vez incluso pueda llegar a probar vivir mi vida como alguien independiente, aunque lo creo muy pero que muy difícil... No puedo pretendr que mi propio padre me crea lo suficientemente madura para dejarme sola en casa mientras se van a conocer Bariloche. Tampoco creo que le guste la idea, y me da miedo expresarla en voz alta, pero sé que algún día lo voy a tener que decir si no quiero ahogarme en el lago Nahuel-Huapi para que se dé cuenta de que fui porque no me quedaba otra opción.
En fin, esto es lo que me sale por ahora...
Con la poca suerte que tengo ni siquiera sé si ésto podrá servir para sentirme mejor, pero si alguien lo lee quizá podría mejorar un poco mi estado de ánimo...
Dicho todo lo que, creo, tengo para decir, doy por terminada esta entrada.
Beesos, y gracias, si es que gastaron un poco de su preciado tiempo en leer lo que piensa una loca depresiva de su vida.
Danu*
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Depression
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